
Una mañana muy fría se hizo notar,
aquel día que mi caballero de cristal
partió.
Siguió el rumbo que lo llevaría a la gloria
de su más ocultos deseos y
cabalgaría por la vida,
sin ningún remordimiento.
Y recordé aquella melodía
que siempre me cantaba
al despertar..
Y adivinen, ¿Qué?
Lloré , lloré y lloré
Grité, grité y grité
Hasta que me quede sin voz
y me di cuenta que había caído en la desdicha de
haber perdido a mi gran amor.
Si bien recuerdo ,mis lágrimas
se secaron pronto,
pero porque se acabaron
de tanto dolor.
Como quisiera que fuera su espada
La que me matará y no este dolor .
OH mi caballero de cristal ,
Nunca debí haberte dicho adiós .
aquel día que mi caballero de cristal
partió.
Siguió el rumbo que lo llevaría a la gloria
de su más ocultos deseos y
cabalgaría por la vida,
sin ningún remordimiento.
Y recordé aquella melodía
que siempre me cantaba
al despertar..
Y adivinen, ¿Qué?
Lloré , lloré y lloré
Grité, grité y grité
Hasta que me quede sin voz
y me di cuenta que había caído en la desdicha de
haber perdido a mi gran amor.
Si bien recuerdo ,mis lágrimas
se secaron pronto,
pero porque se acabaron
de tanto dolor.
Como quisiera que fuera su espada
La que me matará y no este dolor .
OH mi caballero de cristal ,
Nunca debí haberte dicho adiós .
2 comentarios:
A veces hay que ver ese adios como algo doloroso pero de lo cual aprenderemos...
Entiendo ese dolor, mis lágrimas no secan tan pronto como las tuyas pues mi dolor aún no desaparece.
Pero de los golpes se aprende en la vida amiga picaflora, así que a vivir el duelo.
Besos.
simpaticas fotos ja...
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